La Fitbit Flex es una de las pulseras de actividad más vendidas, por sus características, forma, diseño y precio. Si quieres saber cómo es, donde comprar Fitbit Flex, qué es, para qué sirve, opiniones…sigue leyendo nuestro análisis al completo.

Pros Contras
  • Diseño limpio, atractivo, posibilidad de accesorios extra
  • Sincronización inalámbrica con Bluetooth 4.0
  • Precio ajustado y competitivo
  • La conectividad directa es solo con iPhone, Samsung Galaxy gama S y Galaxy Note
  • A veces cuesta abrochar la correa
Resumen Una buena pulsera de actividad, perfecta para cualquier persona y deportista. Su precio ajustado y la marca es un plus a tener en cuenta.
PRECIO 95.90 €   76 €
Fitbit Flex

nota 4.6/5 de más de 14 opiniones.

Opiniones sobre Fitbit Flex

Es fantástica, motiva mucho a realizar ejercicios y funciona a la perfección. Utilizo mucho la vibración como despertador y la función sueño.

Si lo que buscas es una motivación extra para hacer ejercicios, la Fitbit Flex es tu pulsera.

La Fitbit Flex es la definición de simplicidad dentro del mundo de las pulseras cuantificadoras. Esto no quiere decir que sea malo, ni siquiera insinuamos que sea sosa, si no que cumple su cometido sin alardes ni diseños arriesgados como otras marcas. Podríamos decir que tiene ciertos aires retro, combinados con tques modernos, como el LED. Toda la correo yla banda central están hechas en plástico mate con opción de elegir entre varios colores. Es de diseño plano con la única excepción de la hebilla de cierre y los indicadores LED en el frontal, que nos indican los parámetros de trackeo.

Al tener un diseño más similar a un reloj convencional, su uso es más fácil y se nota menos en la muñeca, algo muy importante si tenemos pensada llevarla día y noche. S u batería dura varios días, por lo que no nos tendremos que preocupar por su autonomía y te olvidarás que la llevas puesta la mayor parte del día a día.

El corazón de la Fitbit Flex es una pieza extraíble que se desliza dentro de la correa de caucho. Es un medidor pequeño, negro, totalmente discreto, e integrado en la correa.
En uno de los lados tiene el logotipo de Fitbit Flex grabado, en el otro lado cuanta con el cargador metálico de tres contactos, que es donde se enchufa para la carga de batería.

En cuanto a los indicadores luminosos o pantalla, son de tipo LED, y están representadas por cinco puntos blancos en la mitad superior de la pulsera. Son la única forma de interacción con la pulsera, sin tener que consulta el móvil para ver los datos y acciones. Por tanto, Fitbit flex no cuenta con pantalla.

El acelerómetro está en la parte interior, y no sólo sirve para medir pasos y las funciones de medición del sueño, si no para controlar las funciones de la pulsera. Si tocas dos veces en el medidor (tracker), las luces te indican cuanto te queda para cumplir tu objetivo (definido mediante la app); si tocas cinco veces le indicas a la pulsera cuando inicias tu periodo de sueño, y volviendo a tocar cinco veces le indicas que te has despertado y que monitorice la actividad física normal. Esto es quizás una de las cosas más incómodas de la pulsera, por que a veces es posible que se olvide.

Fitbit flex es sumergible

Pese a el inconveniente de tener que activar la pulsera nada más levantarse, el medidor de la Fitbit tiene grandes cualidades. La pulsera tiene alarma integrada a modo despertador, pero es eso, una simple alarma integrada, como un despertador. Nos hubiera gustado que nos despertase en la fase de sueño que mejor convenga, pero eso ya lo dejaremos para una versión superior, o no.

En su uso, utilizar la Fitbit Flex es muy cómoda. Los indicadores LED nos van indicando los progresos que hemos definido en la app. Cada punto luminoso representa un 20% del objetivo, por lo tanto al llegar a los 5 led encendidos habremos cumplido nuestro propósito de llegar a los 10.000 pasos diarios. Si llegamos al objetivo, la pulsera vibra y los LED se enciende y apagan a modo de felicitación. De esta forma, podremos conocer si vamos progresando sin tener que consultar el smartphone.

La batería de la Fitbit Flex puede durar de 5 a 7 días de uso, utilizando todas las funcionalidad como el acelerómetro, LED, etc. Todo ello teniendo en cuanta que podemos tener nuestra pulsera sincronizada en todo momento con Bluetooth con el móvil, de tal forma que podemos tener diferentes planes de actividad cada día, según nuestros hábitos o la zona por la que nos vayamos a mover. En algunos modelos de Android, es posible sincronizar la pulsera con la app con un toque en la pulsera. Estos modelos de smartphone Android son concretamente el Samsung Galaxy S3, S4, S5 Y Note II.

Ya por último ,comentar que esta pulsera está diseñada para durar. Es una pulsera resistente al agua, pero no es impermeable, así que si la queremos para nadar en el mar o en la piscina, debemos tener cuidado de no sumergirnos más de la cuenta, en concreto no más de 10 metros.

Fitbit Flex app y web

Software de la Fitbit Flex

La aplicación móvil para la Fitbit Flex es limpia y sencilla, usable. Los colores son agradables, con números, gráficos e iconos útiles sobre los datos recibidos. Se navega fácilmente entre opciones y con el dedo se puede deslizar de unos menús a otros. En la pantalla principal vemos una resumen de los datos recogidos, muy gráfico y sencillo de entender para todos. Hay acceso rápido para fijar la alarma y planes de entrenamiento. Se puede descargar la app de Fitbit para Android y iPhone.

Uno de los puntos débiles de la aplicación son el seguimiento del sueño y de la alimentación. Da una idea general del tiempo que hemos dormido, la calidad del sueño. Si eres una persona inquieta en la cama es posible que te indique mala calidad del sueño o en ocasiones que te has caído de la cama, algo que en verdad no es cierto. Si te olvidas de las cinco pulsaciones a la pulsera por la mañana, es posible que la pulsera siga midiendo datos como si aún estuvieras durmiendo.

Sobre la alimentación , nos referimos al seguimiento de calorías. Cuenta con una base de datos de alimentos algo pequeña. Es un poco decepcionante el repertorio de datos nutricionales, teniendo pulseras como la Jawbone un repertorio más grande.
Para insertar nuevos alimentos en la app nos costará más que en otras pulseras, puesto que es una parte menos trabajada. Tampoco cuenta con un escáner para escaneara códigos de barras de alimentos envasados (quizás esto ya sería pedir demasiado a una pulsera de actividad de estas características).
La aplicación web cuanta con paneles personalizables de los datos que nos ha medido. Al hacer clic en cada ficha aparece una tarjeta con información más detallada y una flecha en la esquina de abajo a la derecha te lleva a los paneles individuales para cada métrica medida con la Fitbit Flex.

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